Novena Navidad en Familia 2017

 

Monición inicial

En este último día de la Novena, ponemos los ojos en Jesús que nace en Belén, acompañado de María y de José. Esta Sagrada Familia la tomamos como el espejo que refleje a nuestras familias. 
 
¡Señor!, bendícenos con familias unidas, alegres, serenas; que a ninguna le falte el pan de cada día y que todas irradien con el resplandor de Tu amor y misericordia.
 
Villancico
 

Oración Inicial

Dios, Padre Nuestro,
que has iluminado  el mundo con el nacimiento  de Jesús,
luz del mundo,
causa de nuestra  alegría,
concédenos amarlo sobre todas las cosas, ser sus fieles discípulos
y jamás separarnos  de Él,
y por el testimonio de nuestra  vida y palabras, ser la luz que brilla en nuestra familia.
Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro  Señor.
Amén
 

Palabra de Dios

Lc 2,1-7
 
José, perteneciente a la casa y familia de David, se dirigió desde la ciudad de Nazaret, en Galilea, a la ciudad de David, llamada Belén, para empadronarse, juntamente con María, su esposa, que estaba encinta.
 
Mientras estaban ahí, le llegó a María el tiempo de dar a luz y tuvo a su hijo primogénito; lo envolvió en pañales y lo recostó en un pesebre, porque no hubo lugar para ellos en la posada.
 
Reflexión
“…Lo envolvió en pañales y lo recostó en un pesebre…”
 
Hemos leído tantas veces este versículo que arriesgamos a perder nuestra capacidad de admiración ante la sublimidad de este misterio: El Hijo de Dios, el prometido y enviado por el Padre para cumplir sus promesas, viene a la tierra y ‘no hay lugar para Él’, su Madre ‘lo envuelve en pañales y lo acuesta en una pesebrera’.
 
Jesús, nada más nacer, se hace solidario con todas aquellas personas que son excluidas, con aquellos para los que no hay lugar en sus ciudades y habitan en los campos de refugiados, careciendo de todo y viendo negada su dignidad de personas.
 
También hoy en nuestras sociedades y en nuestros países, los pobres carecen de espacio, se les niega la dignidad, son víctimas y son como el de abusos y violencias y carecen de oportunidades. Y con todos ellos, Jesús se hace solidario, les ofrece la ternura de su amor y el poder del Espíritu, para que en todos vuelva a nacer la esperanza.
 
Los ‘pañales’ y la ‘pesebrera’, envuelven al Niño Jesús, son lo único seguro que cobijan su presencia, y con esto nos enseña que solo en y desde la humildad, la sencillez y la pobreza, se abrirán nuestros ojos y podremos contemplar la gloria del Padre en los ojos del Niño que nace en Belén.
 
S. E. Mons. Eugenio Arellano, mccj
Obispo Vicario Apostólico de Esmeraldas
Presidente de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana
 
Villancico
 

Diálogo y Compromiso

Hoy es el día tan esperado. “El Niño Jesús nace en Belén”. ¿Por qué decimos “noche de paz, noche de amor”? Si Jesús es nuestra paz y es el “amor de Dios”, ¿cuál debe ser nuestra respuesta y compromiso con Él?
Compromiso
Animemos en familia a vivir la Navidad con espíritu cristiano, superando el comercio, la novelería, el simple regalo. Regalémonos amor, comprensión, amistad y fidelidad.
Valor a vivir
Paz y unidad en nuestras familias.
 
Peticiones
Querido Niño Jesús, con alegría nos acercamos a tu cuna de recién nacido para decirte: "Escucha, Niño divino, nuestra oración"
 
  • Para que haya paz en la tierra porque ha nacido en un portal de Belén el Príncipe de la Paz. Oremos.
  • Para que haya justicia en la tierra porque ha nacido el Redentor. Oremos.
  • Para que haya fraternidad en la tierra, porque ha nacido el Amor. Oremos.
  • Para que haya alegría en la tierra, porque hoy es  Navidad. Oremos.
 
Se pueden añadir otras peticiones espontáneamente.
 
Padre Nuestro, Ave María y Gloria.

 

Oración Final
Oh María,
aurora  del mundo nuevo, Madre  de los vivientes,
a Ti confiamos la causa de la vida:
mira, Madre,  el número inmenso
de niños a quienes se impide nacer,
de pobres a quienes se hace difícil vivir, de hombres y mujeres víctimas
de violencia inhumana,
de ancianos  y enfermos muertos a causa de la indiferencia
o de una presunta piedad.
Haz que quienes creen en tu Hijo
sepan anunciar  con firmeza y amor a los hombres de nuestro  tiempo
el Evangelio  de la vida.
Alcánzales la gracia de acogerlo como don siempre nuevo,
la alegría de celebrarlo con gratitud durante toda su existencia
y la valentía de testimoniarlo
con solícita constancia,  para construir,
junto con todos los hombres de buena voluntad, la civilización de la verdad  y del amor,
para alabanza  y gloria de Dios Creador y amante  de la vida. Amén.
(San  Juan Pablo II, Encíclica  Evangelium Vitae )
 

Bendición

Navidad, noche de paz, noche de amor. Te adoramos Niño y que te adoren todos los pueblos por los siglos de los siglos. Amén
 

Villancico

 

Monición inicial

Ya se va acercando la fiesta de la Navidad, y cada día que se acerca, pensamos en los regalos que vamos a dar a nuestros familiares y amigos. En este octavo día de la novena abramos nuestro corazón para recibir el regalo que Dios nos quiere dar, que es su Palabra, y démosle también un pequeño presente, nuestra oración.
 
Iniciemos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
 
Villancico
 

Oración Inicial

Dios, Padre Nuestro,
que has iluminado  el mundo con el nacimiento  de Jesús,
luz del mundo,
causa de nuestra  alegría,
concédenos amarlo sobre todas las cosas, ser sus fieles discípulos
y jamás separarnos  de Él,
y por el testimonio de nuestra  vida y palabras, ser la luz que brilla en nuestra familia.
Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro  Señor.
Amén
 

Palabra de Dios

Mt 2,1-10                      
 
Unos magos de Oriente llegaron entonces a preguntaron: “¿Dónde está el rey de los judíos que acaba de nacer? Porque vimos surgir su estrella y hemos venido a adorarlo”.
 
Al enterarse de esto, el rey Herodes se sobresaltó y toda Jerusalén con él. Convocó entonces a los sumos sacerdotes y a los escribas del pueblo y les preguntó dónde tenía que nacer el Mesías. Ellos le contestaron: En Belén de Judá, porque así lo ha escrito el profeta.
 
Entonces Herodes llamó en secreto a los magos, para que le precisaran el tiempo en que se les había aparecido la estrella y los mandó a Belén, diciéndoles: “Vayan a averiguar cuidadosamente qué hay de ese niño, y cuando lo encuentren, avísenme para que yo también vaya a adorarlo”.
 
Después de oír al rey, los magos se pusieron en camino, y de pronto, la estrella que había visto surgir, comenzó a guiarlos, hasta que se detuvo encima de donde estaba el niño. Al ver de nuevo la estrella, se llenaron de inmensa alegría.
 
Reflexión
El homenaje de los magos al niño de Belén, es uno de los episodios más bellos de la infancia de Jesús, que quiere revelarnos el alcance universal del nacimiento del Salvador que se dirige a todos los pueblos y culturas de la Tierra sin excepción alguna.
 
Desde tiempos inmemoriales, la contemplación de las estrellas ha fascinado a hombres de todas las religiones y culturas. Las estrellas les han hablado de Dios y del destino del ser humano y han leído en ellas acontecimientos decisivos de la historia; han visto en la aparición de una nueva estrella el nacimiento de personajes importantes; han asignado a cada pueblo su estrella o constelación. Han soñado, esperado y rezado mirando a las estrellas.
 
También la cultura bíblica escudriñó en las estrellas el acontecimiento más importante hacia el que tendía toda la historia de Israel: el nacimiento del Mesías, del Emmanuel, Dios con nosotros.
 
Sobre este horizonte el evangelista nos descubre que ese niño ante el que se postran los magos es el heredero de las promesas de Israel, pero también de la esperanza de todos los pueblos, razas y culturas de la tierra; porque es el Mesías, Hijo de Dios, pero se revela en la humilde fragilidad del niño, hijo de María.
 
Su presencia provoca el rechazo de los poderosos y la aceptación de los sencillos y extranjeros. Los que, dejándolo todo, van en su búsqueda, lo encontrarán y se llenarán de la «inmensa alegría» de la que participan quienes han entrado, como los magos, en el misterio de la presencia amorosa de Dios.
 
S. E. Mons. Iván Minda
Obispo Auxiliar de Guayaquil
Presidente Comisión de Culturas
 
Villancico
 

Diálogo y Compromiso

  • ¿Por qué buscaban al niño estos magos de Oriente?
  • Al igual que los magos, ¿ponemos nuestros dones al servicio de Dios?
  • ¿Qué dones tenemos para ofrecerle?
  • ¿Escuchamos el llamado de Dios? ¿Estamos dispuestos a seguirlo?
  • Si Dios nace para todos ¿por qué discriminamos?
Compromiso
En este octavo día de la novena me comprometo a dedicar, al menos, unos minutos diarios a la oración, como un regalo permanente a Jesús, que se ha hecho “don de Dios” para la humanidad.
Valor a vivir
La aceptación de todas las personas sin importar su raza, lengua, nacionalidad y religión
 
Peticiones
A las peticiones decimos: "Danos, Señor Jesús, un corazón generoso"
 
  • Señor Jesús: que a imitación de los Magos de Oriente te llevemos el oro de nuestras ofrendas, el incienso de nuestra oración fervorosa, y la mirra de los sacrificios que hacemos para permanecer fieles a Ti. Oremos.
  • Por los científicos del mundo, para que a ejemplo de los magos, se esfuer- cen por encontrar la respuesta y las soluciones a los problemas que afectan a la humanidad en lugar de emplear su inteligencia y los recursos en inventos que destruyen nuestra Casa Común. Oremos.
  • Señor Jesucristo que con tu Encarnación te hiciste carne, por la salvación de la humanidad, te pedimos que te reconozcamos en el pan Eucarístico y te adoremos a Ti, Pan de Vida como te adoraron los reyes magos. Oremos.
  • Para que cese la discriminación a causa de la raza, religión, nacionalidad, cultura y reconozcamos que con tu Encarnación te hiciste hermano de todos para salvarnos a todos sin distinción alguna. Oremos.
 
Padre Nuestro, Ave María y Gloria.

 

Oración Final
Oh María,
aurora  del mundo nuevo, Madre  de los vivientes,
a Ti confiamos la causa de la vida:
mira, Madre,  el número inmenso
de niños a quienes se impide nacer,
de pobres a quienes se hace difícil vivir, de hombres y mujeres víctimas
de violencia inhumana,
de ancianos  y enfermos muertos a causa de la indiferencia
o de una presunta piedad.
Haz que quienes creen en tu Hijo
sepan anunciar  con firmeza y amor a los hombres de nuestro  tiempo
el Evangelio  de la vida.
Alcánzales la gracia de acogerlo como don siempre nuevo,
la alegría de celebrarlo con gratitud durante toda su existencia
y la valentía de testimoniarlo
con solícita constancia,  para construir,
junto con todos los hombres de buena voluntad, la civilización de la verdad  y del amor,
para alabanza  y gloria de Dios Creador y amante  de la vida. Amén.
(San  Juan Pablo II, Encíclica  Evangelium Vitae )
 

Bendición

Queridos reyes magos, gracias por su sabiduría, constancia y fortaleza. Que nuestro Padre Dios nos dé el regalo de recibir el ejemplo de ustedes, que miremos siempre la estrella que es Jesús, Él, que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.
 

Villancico

 

Monición inicial

En este sexto día de nuestra novena, queremos invitar a todos a contemplar el camino de la Sagrada Familia. María y José en camino, migrantes.
 
Retomemos las palabras del Papa Francisco para entrar en este día:
“¿Quién ha llorado por la muerte de estos hermanos y hermanas? ¿Quién ha llorado por esas personas que iban en la barca? ¿Por las madres jóvenes que llevaban a sus hijos? ¿Por estos hombres que deseaban algo para mantener a sus propias familias? Somos una sociedad que ha olvidado la experiencia de llorar, de “sufrir con”: ¡la globalización de la indiferencia nos ha quitado la capacidad de llorar!”
 
Villancico
 

Oración Inicial

Dios, Padre Nuestro,
que has iluminado  el mundo con el nacimiento  de Jesús,
luz del mundo,
causa de nuestra  alegría,
concédenos amarlo sobre todas las cosas, ser sus fieles discípulos
y jamás separarnos  de Él,
y por el testimonio de nuestra  vida y palabras, ser la luz que brilla en nuestra familia.
Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro  Señor.
Amén
 

Palabra de Dios

Lc 2,1-5
 
Por aquellos días, se promulgó un edicto de César Augusto, que ordenaba un censo de todo el imperio. Este primer censo se hizo cuando Quirino era gobernador de Siria. Todos iban a empadronarse, cada uno en su propia ciudad; así es que también José, perteneciente a la casa y familia de David, se dirigió desde la ciudad de Nazaret, en Galilea, a la ciudad de David, llamada Belén, para empadronarse, juntamente con María, su esposa, que estaba encinta.
 
Reflexión
Durante este último tiempo todos hemos sido testigos de los grandes dolores y dificultades que muchas familias han tenido que sufrir por la migración o por tener que abandonar la propia casa, cultura y familia, y correr grandes riesgos. La casa común es una casa habitada por hermanos, amigos, compañeros, que tenemos que salir adelante apoyándonos unos a otros. El Santo Padre nos invita a todos a que realmente vivíamos en una profunda solidaridad. Que tomemos conciencia del dolor. Y que hagamos todo lo posible desde el punto de vista de la solidaridad, pero también de las políticas, para que migrantes, refugiados, encuentren en nosotros la mano tendida de un hermano.
 
El Papa nos invita a “Acoger, proteger, promover e integrar a los migrantes y los refugiados, “Acoger significa, ante todo, ampliar las posibilidades para que los emigrantes y refugiados puedan entrar de modo seguro y legal en los países de destino.
 
Proteger, se conjuga en toda una serie de acciones en defensa de los derechos y de la dignidad de los emigrantes y refugiados, independientemente de su estatus migratorio.
 
Promover quiere decir esencialmente trabajar con el fin de que a todos los emigrantes y refugiados, así como a las comunidades que los acogen, se les dé la posibilidad de realizarse como personas en todas las dimensiones que componen la humanidad querida por el Creador.
 
Integrar, se pone en el plano de las oportunidades de enriquecimiento intercultural generadas por la presencia de los emigrantes y refugiados. El contacto con el otro lleva, más bien, a descubrir su “secreto”, a abrirse a él para aceptar sus aspectos válidos y contribuir así a un conocimiento mayor de cada uno. Es un proceso largo, encaminado a formar sociedades y culturas, haciendo que sean cada vez más reflejo de los multiformes dones de Dios a los hombres”
 
¿Dónde estaremos nosotros a lo largo de este tiempo? Pues sintiéndonos profundamente solidarios con migrantes y refugiados, recordándonos que todos somos hermanos.
 
S. E. Mons. Julio Parrilla
Obispo de Riobamba
Presidente Comisión de Pastoral Social - Cáritas

Villancico
 

Diálogo y Compromiso

¿Somos capaces de reconocer a la Sagrada Familia, y al propio Cristo, en esos rostros de inmigrantes y refugiados presentes en nuestra realidad cotidiana y pastoral, y que sufren y que piden una respuesta solidaria y coherente como Iglesia? 
Compromiso
En esta época de espera de la llegada de Cristo, hagamos el compromiso de poder reconocer que el sueño de Dios de que todos tengan vida y vida en abundancia, sea una posibilidad para quienes viven en situación de movilidad humana. Que como Iglesia en el Ecuador podamos ser un espacio que los acoge, protege, promueve e integra.
Valor a vivir
La cultura del encuentro
 
Peticiones
Oremos a Dios Padre, por intercesión de la Sagrada Familia, para reconocerlo en la vida y experiencia de tantos hermanos migrantes y refugiados. A cada invocación respondemos con frases del Papa Francisco: Señor, haz que vivamos a plenitud la cultura del encuentro.
 
  • Que reconozcamos que “Los migrantes son nuestros hermanos y hermanas que buscan una vida mejor lejos de la pobreza, del hambre, de la explotación y de la injusta distribución de los recursos del planeta, que deberían ser divididos equitativamente entre todos”. Oremos.
  • Que “sepamos elegir la posibilidad de vivir ahora en el mundo más noble y justo posible, mientras formamos las nuevas generaciones, con una educación que no puede dar nunca la espalda a los «vecinos», a todo lo que nos rodea”. Oremos
  • Que entendamos que “cada uno de nosotros es responsable de su prójimo: somos custodios de nuestros hermanos y hermanas, donde quiera que vivan. El cuidar las buenas relaciones personales y la capacidad de superar prejuicios y miedos son ingredientes esenciales para cultivar la cultura del encuentro, donde se está dispuesto no sólo a dar, sino también a recibir de los otros”. Oremos
  • Que asumamos que “en la raíz del Evangelio de la misericordia, el encuentro y la acogida del otro se entrecruzan con el encuentro y la acogida de Dios: Acoger al otro es acoger a Dios en persona”. Oremos
 
Te pedimos Padre amado que estos llamados hagan eco en nuestro corazón y produzcan un cambio genuino para ser dignos portadores y representantes de la cultura del encuentro y la acogida para tantos hombres y mujeres migrantes y refugiados. Amén.
 
Padre Nuestro, Ave María y Gloria.

 

Oración Final
Oh María,
aurora  del mundo nuevo, Madre  de los vivientes,
a Ti confiamos la causa de la vida:
mira, Madre,  el número inmenso
de niños a quienes se impide nacer,
de pobres a quienes se hace difícil vivir, de hombres y mujeres víctimas
de violencia inhumana,
de ancianos  y enfermos muertos a causa de la indiferencia
o de una presunta piedad.
Haz que quienes creen en tu Hijo
sepan anunciar  con firmeza y amor a los hombres de nuestro  tiempo
el Evangelio  de la vida.
Alcánzales la gracia de acogerlo como don siempre nuevo,
la alegría de celebrarlo con gratitud durante toda su existencia
y la valentía de testimoniarlo
con solícita constancia,  para construir,
junto con todos los hombres de buena voluntad, la civilización de la verdad  y del amor,
para alabanza  y gloria de Dios Creador y amante  de la vida. Amén.
(San  Juan Pablo II, Encíclica  Evangelium Vitae )
 

Bendición

Dios Padre misericordioso nos bendiga, nos guarde, y nos lleve a la cultura del encuentro. Amén.

 

Villancico

 

Monición inicial

Estamos celebrando hoy el séptimo día de la novena de preparación para la Navidad, el Papa Francisco ha subrayado tres aspectos necesarios, o como les ha llamado, expectativas en esta tarea de educar en la fe y en el amor: primero humanizar la educación, luego promover la cultura del dialogo y finalmente sembrar esperanza en los niños y jóvenes. La época de la Navidad está siempre llena de esperanza, alegría e ilusión de los niños por recibir la llegada del Niño Dios.

 
Villancico
 

Oración Inicial

Dios, Padre Nuestro,
que has iluminado  el mundo con el nacimiento  de Jesús,
luz del mundo,
causa de nuestra  alegría,
concédenos amarlo sobre todas las cosas, ser sus fieles discípulos
y jamás separarnos  de Él,
y por el testimonio de nuestra  vida y palabras, ser la luz que brilla en nuestra familia.
Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro  Señor.
Amén
 

Palabra de Dios

Lc 2,8-15
 
En aquella región había unos pastores que noche en el campo, vigilando por turno sus rebaños. Un ángel del Señor se les apareció y la gloria de Dios los envolvió con su luz y se llenaron de temor. El ángel les dijo: “No teman. Les traigo una buena noticia, que causará gran alegría a todo el pueblo: hoy les ha nacido, en la ciudad de David, un salvador, que es el Mesías, el Señor. Esto les servirá de señal: encontrarán al niño envuelto en pañales y recostado en un pesebre”.
 
De pronto se le unió al ángel una multitud del ejército celestial, que alababa a Dios, diciendo: “¡Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad!”.
 
Cuando los ángeles los dejaron para volver al cielo, los pastores se dijeron unos a otros: “Vayamos hasta Belén, para ver eso que el Señor nos ha anunciado.
 
Reflexión
“El ángel les dijo: No teman. Les traigo una buena noticia, que causará gran alegría a todo el pueblo”. (Lc 2,10)
Las palabras de los ángeles a los pastores indican el significado del nacimiento de Jesús.
 
Él no es un niño cualquiera, sino el Salvador, el Mesías, el Señor (v. 11). La divinidad de Jesús niño no es manifiesta. Por eso, debía ser enseñada por medio de los ángeles: «Necesita ser manifestado lo que de suyo es oculto, no lo que es patente. El cuerpo del recién nacido era manifiesto; pero su divinidad estaba oculta, y por tanto era conveniente que se manifestara aquel nacimiento por medio de los ángeles, que son ministros de Dios; por eso apareció el ángel rodeado de claridad, para que quedase patente que el recién nacido era “el esplendor de la gloria del Padre” (Hb 1,3)» (Sto. Tomás de Aquino).
 
Las palabras de los ángeles indican también que la llegada del Salvador al mundo trae consigo los dones más excelentes: El reconocimiento de la gloria de Dios y La paz para los hombres (v. 14).
 
De ahí el sentido profundo de la adoración de los pastores y del por qué no temer:
 
La razón de este gran gozo es también por que la salvación que Cristo traía estaba destinada a hombres de toda raza y situación, y por eso eligió manifestarse a personas de distinta condición. «Los pastores eran israelitas; los magos, gentiles; aquellos vinieron de cerca; estos de lejos, pero unos y otros coincidieron en la piedra angular, “El Niño Jesus”» (San Agustín).
 
El alma que ha dado entrada a Dios en su corazón vive con alegría la visita del Señor, y esa alegría acaba con los temores que pueden querer introducirse en su corazón.
 
S. E. Mons. Néstor Montesdeoca, sdb
Obispo Vicario Apostólico de Méndez
Presidente de la Comisión de Educación y Cultura
 
Villancico
 

Diálogo y Compromiso

¿Cómo fomentar espacios de diálogo y encuentro en las familias y en las instituciones educativas, tomando en cuenta que es un valor que dinamiza la vida y la acción?
Compromiso
Como padres de familia esforcémonos en ser protagonistas en la educación de nuestros hijos.
Valor a vivir
Sembrar esperanza en los niños y jóvenes.
 
Peticiones
Señor Jesús, tú que naciste pobre y humilde en Belén y escogiste a los pastorcitos para ser los primeros, después de María y San José el recibir la Buena Noticia de la Salvación, te pedimos por los pobres de la tierra diciendo: "Escucha, Señor, nuestra oración"
 
Por los niños y jóvenes de nuestro querido Ecuador, para que el espíritu de la Navidad les anime a ser cada día mejores estudiantes y personas generosas, contribuyan para formar un clima de armonía en su escuela y familia. Oremos.
Para que los educadores cada día entreguen con generosidad a sus estudiantes el testimonio de su vida y los ayuden a descubrir la verdad. Oremos.
Por los padres de familia para que contribuyan en la formación integral de sus hijos y les ayuden a descubrir a Jesús en sus hermanos. Oremos.
Por cada uno de nosotros para que al ejemplo de los pastores descubramos al verdadero Dios, encarnado en nuestros hermanos y no nos distraigamos buscándolo en las cosas materiales. Oremos.
 
Se pueden añadir otras peticiones espontáneamente.
 
Concluyamos nuestras peticiones diciendo
Padre Nuestro, Ave María y Gloria.

 

Oración Final
Oh María,
aurora  del mundo nuevo, Madre  de los vivientes,
a Ti confiamos la causa de la vida:
mira, Madre,  el número inmenso
de niños a quienes se impide nacer,
de pobres a quienes se hace difícil vivir, de hombres y mujeres víctimas
de violencia inhumana,
de ancianos  y enfermos muertos a causa de la indiferencia
o de una presunta piedad.
Haz que quienes creen en tu Hijo
sepan anunciar  con firmeza y amor a los hombres de nuestro  tiempo
el Evangelio  de la vida.
Alcánzales la gracia de acogerlo como don siempre nuevo,
la alegría de celebrarlo con gratitud durante toda su existencia
y la valentía de testimoniarlo
con solícita constancia,  para construir,
junto con todos los hombres de buena voluntad, la civilización de la verdad  y del amor,
para alabanza  y gloria de Dios Creador y amante  de la vida. Amén.
(San  Juan Pablo II, Encíclica  Evangelium Vitae )
 

Bendición

Señor Jesús, misericordioso y siempre dispuesto al perdón, guárdanos en tu sagrado corazón, tú que con el Padre y el Espíritu Santo vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

 

Villancico

 

Monición inicial

La Novena nos lleva hoy hasta la montaña de Judá, donde la Virgen María, que se ha desplazado, desde Nazaret, para encontrar a su pariente Isabel, le ayuda a entender algo más del misterio que está escondido en ella: “Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre”.
 
La reconoce con un cántico, eco de los cánticos de antiguas mujeres llamadas por Dios. Y bendice al Señor con el Magníficat que meditaremos este día.
 
Villancico
 

Oración Inicial

Dios, Padre Nuestro,
que has iluminado  el mundo con el nacimiento  de Jesús,
luz del mundo,
causa de nuestra  alegría,
concédenos amarlo sobre todas las cosas, ser sus fieles discípulos
y jamás separarnos  de Él,
y por el testimonio de nuestra  vida y palabras, ser la luz que brilla en nuestra familia.
Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro  Señor.
Amén
 

Palabra de Dios

Lc 1,46-56
 
“En aquel tiempo, dijo María: Mi alma glorifica al Señor y mi espíritu se llena de júbilo en Dios, mi Salvador, porque puso sus ojos en la humildad de su esclava. Desde ahora me llamarán dichosa todas las generaciones, porque ha hecho en mí grandes cosas el que todo lo puede. Santo es su nombre, y su misericordia llega de generación en generación a los que lo temen. Ha hecho sentir el poder de su brazo: dispersó a los de corazón altanero, destronó a los potentados y exaltó a los humildes. A los hambrientos colmó de bienes y a los ricos los despidió sin nada.
 
Acordándose de su misericordia, vino en ayuda de Israel, su siervo, como lo había prometido a nuestros padres, a Abraham y a su descendencia, para siempre. 
 
María permaneció con Isabel unos tres meses y luego regresó a su casa”
 
Reflexión
María se siente objeto de un amor tan grande, que no puede ni entender ni desear. Siente que Dios ha sido demasiado generoso con ella, por eso sus primeras palabras son de estupor. “Yo tan pequeña he sido escogida para una misión tan grande. No me parece real, pero lo acepto, porque sabe Dios lo que quiere de mí.”
 
Sin embargo María no se queda contemplándose a sí misma; entiende que es parte de un plan mucho más grande que implica la historia de su pueblo y la de toda la humanidad. Reconoce que el Señor que ha creado el mundo y que ha llamado al pueblo de Israel a ser un signo de salvación entre todos los pueblos de la tierra, ahora la ha escogido para que esta misión se cumpla mediante su Hijo.
 
Si tenemos conciencia de lo que ha sido para nosotros el bautismo que hemos recibido, tendríamos que cantar también al Señor con las palabras de la Virgen María, porque a nosotros también el Señor nos entrega una misión de amor parecida a la de la Virgen: hacer que Jesús encuentre un ambiente favorable, acogedor, hospitalario, para nacer en tantos corazones y pueda así transformar, con su presencia, el mundo.
 
S. E. Mons. Lorenzo Voltolini
Arzobispo de Portoviejo
Presidente Comisión de Liturgia
 
Villancico
 

Diálogo y Compromiso

El tema de este día es el “Magníficat”, el Himno con el que la Virgen María alaba a Dios. Recordemos algunas frases de este precioso Himno. ¿Alabamos nosotros a Dios? ¿Cuándo lo hacemos? ¿Qué ejemplo nos da la Santísima Virgen?
 
Compromiso
A lo largo de nuestra jornada, reunámonos como familia para orar juntos: santo rosario,  bendición de los alimentos, acción de gracias antes de dormir.
Valor a vivir
La humildad y ternura. 
 
Peticiones
Con María Santísima, proclamemos la grandeza del Señor, agradezcamos las maravillas que ha hecho en la Iglesia y en nosotros y digámosle: "Que todos los pueblos te alaben, Señor"
 
  • Que tu Iglesia proclame tu gloria y anuncie la Buena Nueva del Evangelio hasta en los confines del mundo. Oremos. 
  • Tú que hiciste a María Madre de misericordia, haz que todos los cristianos anunciemos con nuestras obras la alegría de la salvación. Oremos. 
  • Por los niños, para que a imitación de los niños de Jerusalén el Domingo de Ramos proclamen “Hosana, bendito Jesús que viene en el nombre del Señor”. Oremos. 
 
Se pueden añadir otras peticiones espontáneamente.
 
Padre Nuestro, Ave María y Gloria.

 

Oración Final
Oh María,
aurora  del mundo nuevo, Madre  de los vivientes,
a Ti confiamos la causa de la vida:
mira, Madre,  el número inmenso
de niños a quienes se impide nacer,
de pobres a quienes se hace difícil vivir, de hombres y mujeres víctimas
de violencia inhumana,
de ancianos  y enfermos muertos a causa de la indiferencia
o de una presunta piedad.
Haz que quienes creen en tu Hijo
sepan anunciar  con firmeza y amor a los hombres de nuestro  tiempo
el Evangelio  de la vida.
Alcánzales la gracia de acogerlo como don siempre nuevo,
la alegría de celebrarlo con gratitud durante toda su existencia
y la valentía de testimoniarlo
con solícita constancia,  para construir,
junto con todos los hombres de buena voluntad, la civilización de la verdad  y del amor,
para alabanza  y gloria de Dios Creador y amante  de la vida. Amén.
(San  Juan Pablo II, Encíclica  Evangelium Vitae )
 

Bendición

Que nos bendiga y nos guarde el Señor nuestro Dios. Padre, Hijo y Espíritu Santo. Amén.

 

Villancico

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